El día 27 de noviembre, un nutrido grupo de falleros, encabezados por nuestro presidente, Eduardo Crujera, nuestra Fallera Mayor y nuestro artista, entregaron a Ripollés la figura comentada anteriormente, en su taller, para poder llevar a cabo esta labor que comenzó como un pequeño homenaje a los valencianos de renombre y que acaba, gracias a nuestros artistas, como una obra social y una ayuda que la Plaza del Negrito está encantada de poder llevar a cabo.
Hay que recordar que Ripollés va a pintar la figura, la cual va a ser exhibida en el monumento de la Plaza del Negrito, y una vez finalizadas las fallas se subastará. El dinero obtenido se donará al colegio imperial de niños huérfanos de San Vicente Ferrer.
